HORNERO
Un oficio que se pierde, y como en otros pueblos en el nuestro ya ha sucedido, de no surgir otro hábil artesano este horno de Alcolecha no volverá a cocer pan, y en cuanto a nuestro hornero, Juan, tiene derecho a su bien ganado retiro, el progreso y la edad poco a poco los va retirando, a los hornos y a los horneros.
Es de justicia resaltar, cuando menos desde donde yo recuerdo, como el tío Vicente y tiempo después Juan, durante años, y día tras día, cuando las personas se retiraban a descansa ellos empezaban su trabajo, y como en el frío invierno alcolechano, a las seis de la mañana entrar en el horno con su agradable temperatura y olor a pan recién hecho, era lo mejor que le podía suceder a una persona a esas tempranas horas, y si además de comprar un panecillo le ponía un poco de aceite en la abierta almazara se convertía en el mejor desayuno del mundo. Almazara, otro lugar y trabajo que han desaparecido, y que como en muchos otros sitios, en Alcolecha también se han perdido.
A todo lo expuesto y hablando de finalizaciones, hay que añadir que Luis y Mari Carmen, en el término de dos meses tienen previsto cerrar, que esto suceda, o no, el tiempo lo dirá, pero en estos momentos no se sabe si será posible una continuidad.