dimecres, 24 de desembre de 2014

BONS NADALS. 2014

Doncs, ja estan ací els Nadals.Què ràpids passen els anys quan comencem a tindre una certa edat!
I què durs s'estan fent aquests darrers anys per a moltes persones que tenim al voltant!. 
La crisi, eixa crisi que alguns  ens volen fer creure que  ja és un passat, i que malauradament no és així; està colpejant dur a una gran part de la població del nostre país. Estem immersos en un canvi de la societat a molts nivells, que ens està portant a punts que encara no podem endevinar com seran...
També és veritat que aquesta situació ens ha de fer  reflexionar sobre moltes coses. Ha sigut un any en el que s'ha vist com molts "pares de la patria " (de tots els colors polítics i econòmics) que no s'han portat bé, poquet a poquet (ja valdria que fora un poquet més ràpid) van ocupant places en les presons; abdicacions més o menys forçades, davallades brutals en les intencions de vots en properes eleccions,....
La nostra societat ha anat donant-se compte que probablement estariem també en una crisi, però no d'aquestes dimensions si no s'haguera robat tant o no s'hagueren gastat tants diners en coses supèrflues (a nivell d'estat, autonomies, pobles, personal).
Però a més, crec que ens hem adonat que en molts casos,  QUI ESTÀ TRAENT LES CASTANYES DEL FOC, ÉS LA FAMÍLIA DE CADASCÚ DE NOSALTRES. No pot entendres com ESPANYA està tirant encara endavant, sense una Revolució bestial si no fora per la forma en que a nivell familiar ens estem ajudant uns a altres. 
Per tot açò, aprofitem aquests dies de Nadal per a reforçar més encara els lligams familiars i d'amistat, i aixina arrencar amb força els nous reptes que ens portarà el proper any.
Per a deixar un bon sabor de boca, i que almenys vos puga fer saltar un somriure, vos deixe la següent felicitació personalitzada de part meua
BONS NADALS!


dilluns, 22 de desembre de 2014

Solsticio de Invierno



Astronómicamente durante la madrugada del domingo al lunes 22, a las 00:03 habrá comenzado el invierno. Estación que espero sea más lluviosa que el otoño, aunque las últimas semanas parece que las borrascas nos han traído algo de agua, siempre tan necesaria.
El año pasado por estas fechas ya había nevado un par de veces  tiñendo de blanco el pueblo. La primera incluso a finales de noviembre.
Este año, ya estamos en vísperas de Navidad y todavía no nos ha visitado la nieve, aunque hubiese sido en la cima de Aitana. 
A decir verdad, los meses más fríos están por llegar; enero y febrero, que es cuando más suele nevar. Pero esto se lo dejo a los aficionados  a la meteorología, que sé que hay unos cuantos por aquí. Les animo a que investiguen en sus fuentes históricas y nos den datos al respecto.
De todas formas, mi post no va por esos derroteros, sino para llamar la atención a estos cambios de estación, antaño seguro más relevantes que ahora, cuando la mayoría de la población somos urbana, y no vivimos mirando al cielo salvo cuando se pone a llover y nos chafa algún plan o en mi caso, cuando me complica la recogida de los críos del cole, con el consiguiente atasco y las prisas por no mojarse.
Esta foto con la que encabezo el post tiene más de 10 años ,seguro, y muchos habrán ya reconocido el lugar (El Pla de Cirer) y el molino de viento ( ahora sería un generador eólico) que entonces se levantaba, parecía que imperturbable, al paso del tiempo.
Siempre me ha gustado  caminar por esa zona, y en aquellos tiempos lo hacía con más frecuencia, y cuando pasaba por debajo de él me parecía escuchar un lamento, quejumbroso, como el óxido que le estaba comiendo poco a poco. Miraba hacia arriba para ver cómo giraban lentamente sus aspas. Me imaginaba que trataba de decirme algo, pues además no hacía ni suficiente aire para mover una hoja del suelo, con lo que menos para mover las aspas del  molino. Pero sí, lo hacían a mi paso y dejaban de hacerlo cuando me alejaba unos metros, volviendo a quedar en silencio, cómo cuando lo observaba desde la distancia.Era muy mayor...
Un día de invierno, tras una copiosa nevada, en que salí cámara en mano para inmortalizar el paisaje, me acerqué hasta allí e hice la foto que ya habéis visto.
Había entendido el mensaje ; tomar como referencia el molino de viento para el encuadre, de modo que ya no pasase al olvido cuando dejase de verse en la distancia.
Así que hice una primera foto, y volví otras tres veces más y la repetí en primavera, en verano y en otoño. Más o menos, no recuerdo bien, y teniendo en cuenta que en aquella época no teníamos cámaras digitales y había que esperar al revelado para ver el resultado.
Algún purista me podrá discutir la exactitud o no de las fechas, pero para mí que se pueden identificar fácilmente las distintas estaciones.
Yo tengo las cuatro juntas en un cuadro y cada vez que las veo me recuerda que hubo un tiempo en que las estaciones marcaban el ritmo de vida de las personas, y sé que aún hoy lo sigue haciendo, aunque en la ciudad sólo nos fijemos en la temperatura para saber que ropa ponernos por la mañana, en la previsión de lluvia para no olvidarnos el paraguas, o en los cambios de ciclo, cuando salimos de la oficina por la tarde y queda más o menos claridad en el cielo.

Un pequeño homenaje a nuestro querido pueblo dónde todavía es posible medir los tiempos de la naturaleza.

Un saludo a tod@s.